Escrito por GregorioHM el 19 abril, 2009
Los aparatos para antiradares se han convertido en un elemento principal en los habituales del volante.
Se han realizado pruebas de distintos detectores de radares, y publicadas, algunas manipuladas por los intereses comerciales de quienes las hacían, nos hemos ido encontrando con una gran cantidad de errores promovidos en la promoción –sirva la redundancia- de artículos sin resultados contrastados en España.
Estos “errores”, en muchos casos son debidos a los intereses económicos –o comerciales como decíamos arriba-, abusando de la confianza y desconocimiento de los usuarios cuyo resultado final es que ciertos productos no se ajustan a las necesidades de los clientes, generando una importante pérdida de tiempo, dinero y una difícil restañable insatisfacción generalizada.
Analizamos aquí alguno de los antiradares y sus principales “errores” detectados:
Beltronics 550 da similares distancias a Valentine One
- Errores en el cálculo de las distancias, en algunos casos el doble.
- Se considera que Valentine One es superior con diferencia al presentado.
Beltronics RX65e da similares distancias a Valentine One
Se detectan distintas diferencias el cálculo de las distancia entre unos y otros con el radar previsto. La distancia calculada para Valentine One es superior que para el modelo de Beltronics
Beltronics STI-R dando más distancias que Beltronics 975
- Diferentes resultados obtenidos entre pruebas realizadas en distintos países.
- En España se compara, con diferentes mediciones, contra distintos modelos en el mercado, dejando en evidencia los resultados obtenidos con respecto a las pruebas en otros países.
Merlín v2 da sensiblemente menos distancias que Beltronics 975
Las interferencias con otros modelos es la característica principal de este modelo, obteniendo resultados diferentes entre los modelos utilizados.
Escort 8500 X50 detectando a 800m
Variantes de esta hay con cada detector Escort. Pudiera tratarse de un vendedor de Escort un poco “bestia” a la hora de falsificar videos.
Laser Pro Park es el mejor inhibidor o el único que vale en España
- Las pruebas realizadas dan resultados no acordes con la realidad de los modelos.
- Este modelo esta basado en una versión anterior, donde se han actualizado en hardware y software lo que le permite ser más eficiente.
- Tiene problemas con el seguimiento de radares laterales.
Escrito por GregorioHM el 18 abril, 2009
Hoy en día es cada vez más común ser sobresaltados por una carta a domicilio de la DGT en la que se nos comunica una denuncia –notificación de multa-, normalmente por exceso de velocidad. Una de las coberturas de los seguros de coche es la defensa jurídica ante multas de tráfico.
La mayoría de los radares están situados en lugares fijos de nuestras carreteras, la DGT lo pone en conocimiento de todos los ciudadanos y por lo tanto son fácilmente “evitables”.
La forma más rudimentaria de evitar los radares fijos que pueden ser de cualquiera de los tipos anteriormente mencionados es llevar apuntada en un papel los puntos Km. de las carreteras donde están situados, pero esto obviamente no es factible, por ello utilizamos los avisadores de radar (totalmente legales, no confundir con detectores de radar) y los navegadores GPS con esta funcionalidad, es decir la de instalar Pois.

Por lo tanto no son problema alguno siempre que tengamos actualizada la lista.
Los radares móviles son el gran problema, situados en trípodes en los arcenes, instalados en coches de la guardia civil, sobre puentes, detrás de arbustos… ¿Y como sabemos donde están? También tenemos solución:
Detectores de radar (ilegal su utilización): Es aparato tecnológico que va instalado en el coche, normalmente tienen la centralita dentro del habitáculo y una antena camuflada en el morro del coche (los hay móviles que puedes cambiar de coche fácilmente y fijos, instalados con el cableado por dentro, el alcance de detección de los fijos es muy superior a los fijos), y van “escaneando” la frecuencia a la que hemos configurado el detector para ver si hay algún radar por ondas radioeléctricas. Si lo detecta nos avisa conforme nos vamos acercando con un pitido más reiterado.
Por lo tanto los de onda radioeléctrica son fáciles de detectar (suponen un ¾ del total en España).
A partir de los radares láser la cosa empieza a complicarse, los láser no son detectables a distancia, se detectan cuando ya has sido “cazado”, pero de ahí que existan los jammers (inhibidores láser) –también ilegal su utilización- que lo que hacen es acoplar a la señal láser del radar otra propia y digamos que desvían la onda y en el radar aparece como medida no valida.
Radares Autovelox: En este caso si no son fijos (que podemos detectar con nuestro navegador) no hay forma de detectarlos. La medida la realizan desde un lateral y miden el tiempo que se tarda en pasar los dos azes laser para calcular la velocidad. Suponen aproximadamente un 5% del mapa de radares situados en España.