Escrito por Mariana Trovato el 9 enero, 2009
Los últimos meses, las aseguradoras evidenciaron una menor cantidad de siniestros. Esto se debe a la reducción del tráfico generada por la crisis económica, la gente opta por viajar en trasportes públicos para reducir costes, y al haber menor cantidad de vehículos transitando por las calles se nota una caída en la siniestralidad.
Las circunstancias por las que las familias y las empresas están pasando malos momentos financieros, provoca la tendencia de medirse en el uso del transporte individual. Así, el director de Seguridad Vial del RACE, Tomás Santa Cecilia, indicó que la crisis económica repercutió el año pasado en el descenso de alrededor de un 20 por ciento de muertes en la carretera respecto a 2007. Como consecuencia de la crisis, a juicio de Unespa, ha descendido la intensidad en la circulación, lo que a su vez ha rebajado el número de partes que se comunican a las compañías.

Un dato importante aportado por Unespa, la Asociación Empresarial del Seguro, es que en Jaén se ha reducido un 4,06 por ciento el número de siniestros materiales durante el primer semestre de 2008.
Las provincias más conflictivas para las aseguradoras son aquellas en las que se localizan las ciudades más pobladas. A la cabeza se encuentra Madrid, donde hay un golpe de chapa con una cadencia de 1 minuto y 55 segundos. Por detrás aparecen las otras dos grandes ciudades españolas: Barcelona (cada 2 minutos y 13 segundos) y Valencia (cada 3 minutos y 47 segundos). En otro extremo de la clasificación figuran municipios donde se sobrepasa la hora (incluso las dos o las tres horas). Es el caso de localidades más pequeñas como Ceuta, Melilla, Zamora, Teruel, Soria, Segovia, Palencia, Cuenca y Ávila.
Escrito por GregorioHM el 9 enero, 2009
Otro dato negativo –más- al cierre del ejercicio 2008 en el sector del motor.
Se estima en un 28,1 % el descenso en la venta de vehículos durante el año que acaba de concluir. El peor en la historia automovilística de los últimos 15 años.
Una vez más las causas de la fuerte caída en ventas es la desaceleración y el deterioro actual economía española –y mundial-, que se plasma en una pujante disminución del consumo minorista, una disminución notable de los precios –y por tanto de la inflación- y un aumento del desempleo; esto sin olvidar el endurecimiento de las condiciones crediticias y que la costumbre nacional es de financiar con crédito financiero aproximadamente un 80% de las adquisiciones de coches.
En 2008 han sido unas 450.000 unidades menos comercializadas las que reflejan la situación económica del país; siendo la compra de vehículo uno de los indicadores más significativos del bienestar –o confianza- de las familias, se ve ahora como en épocas de “vacas flacas” se deja aplazada la inversión hasta tiempos mejores.
LOS DATOS.

Los informes de la Asociación Española de Fabricantes (ANFAC) muestran que ninguna de las grandes marcas ha sido ajena a la crisis aunque no todas la han sufrido en igualdad de condiciones. A pesar del número global muy inferior de ventas comparado con el ejercicio anterior, marcas como Hyundai, Nissan, Volvo, Subaru, Santana o Daihatsu han conseguido vender más vehículos que el año anterior. Por el contrario, Peugeot, Renault, Opel, Ford, Citroen, SEAT, Toyota, Volkswagen, Mercedes o Audi tienen cifras negativas en ventas, que en casi todos los casos es superior al (-25%) de ventas con respecto al año 2007.
Y de los que han comprado hay quienes han tenido que moderar sus expectativas de vehículo y adquirir, en los mejores de los casos, un utilitario sencillo olvidándose de marcas como Bentley o Ferrari -las dos grandes marcas de lujo- que cuentan con cero ventas.
Por su parte, la venta de vehículos comerciales ha caído un 40%, la mayor disminución interanual de la historia para este mercado. Exactamente se cifra la desviación en un -39,8% según las patronales de fabricantes (ANFAC) y vendedores (GANVAM).
Para 2009, la ANFAC estima que la situación se recrudecerá puesto que calcula en 1 millón de unidades la caída interanual de ventas.
Próximamente presentaremos nuestras reflexiones sobre las probables implicaciones y síntomas que se detectan ya actualmente en el ramo de Autos.
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